Paper mills: la industria del fraude que amenaza la ciencia
La integridad de la literatura científica es el cimiento sobre el que se construyen (entre otras) el conocimiento, las políticas públicas y las decisiones clínicas. Sin embargo, ese cimiento está siendo socavado por una industria organizada de fraude que ha crecido de forma alarmante en los últimos años: los paper mills, o fábricas de artículos científicos.
¿Qué es un paper mill?
Un paper mill es una organización —con frecuencia anónima y que opera de forma comercial— que produce y vende manuscritos académicos fraudulentos a investigadores que desean publicar y que no han realizado el trabajo científico correspondiente. El catálogo de servicios que ofrecen es sorprendentemente amplio: artículos prefabricados con datos inventados, autorías de cortesía en manuscritos ajenos, revisiones por pares falsas, manipulación de imágenes y figuras, e incluso gestión completa del proceso de envío y correspondencia con las revistas.
Lo que distingue a los paper mills de los casos individuales de plagio o fabricación de datos es su carácter industrial y sistemático. No se trata de un investigador deshonesto que falsifica un experimento: se trata de redes organizadas capaces de introducir miles de artículos fraudulentos en la literatura indexada. Un grupo de dieciséis investigadores especialistas en integridad científica lo resumió en Nature: combatir estos operadores requiere una respuesta igualmente coordinada y de largo aliento (Abalkina et al., 2025).
La magnitud del problema
Las cifras son difíciles de ignorar. Entre 2015 y 2025, el número de artículos retractados anualmente pasó de aproximadamente 1.000 a más de 10.000, un incremento del 900 % en menos de una década (García Lara y Díaz Gómez, 2026). La base de datos Retraction Watch —ahora integrada en Crossref— contiene cerca de 65.000 entradas de retractaciones, y su crecimiento no muestra señales de desaceleración.
Un estudio publicado en JAMA Network Open en 2025 analizó la contaminación de las revisiones sistemáticas en ciencias de la vida, identificando 7.887 publicaciones retractadas atribuidas a paper mills en la base de datos de Retraction Watch (Tang y Cai, 2025). Que artículos fraudulentos sean citados en revisiones sistemáticas, que es una forma más alta de síntesis de evidencia, es especialmente grave, puesto que compromete directamente las guías clínicas y las recomendaciones de salud pública.
Un análisis publicado en PNAS en 2025 reveló el grado de infiltración de los paper mills en las estructuras editoriales. En PLOS ONE, apenas el 0,25 % de los editores manejó el 30,2 % de los artículos posteriormente retractados, y las redes de comunicación entre estos editores mostraron patrones anómalos de envío cruzado. El mismo patrón se replicó en diez revistas de Hindawi y en actas de conferencias de IEEE.
¿Por qué existe esta industria?
La respuesta corta es: la presión institucional por publicar. En muchos sistemas académicos, el avance profesional de investigadores, médicos y docentes depende directamente del número de publicaciones indexadas. En China, más de la mitad de los médicos residentes encuestados han reconocido haber comprado artículos o fabricado datos (según datos citados por Science en 2024). Pero el fenómeno no es exclusivo de ese país: investigadores de Rusia, India, Indonesia, Irán y Europa también figuran entre los clientes documentados de estas fábricas.
Como señaló un investigador en 2024, operar un paper mill no requiere grandes recursos. Basta con reescribir artículos ya publicados (con o sin la ayuda de herramientas de paráfrasis o IA generativa) y coordinar la venta de autorías a través de Telegram o WhatsApp. El bajo costo de entrada y la alta rentabilidad explican su proliferación.
Tácticas de los paper mills: de las tortured phrases al soborno editorial
Tortured phrases
Una de las huellas digitales más características de los artículos producidos por paper mills son las llamadas tortured phrases: términos técnicos estándar que han sido parafraseados mecánicamente con spinners o herramientas automáticas de reescritura, produciendo resultados absurdos. “Región superficial” en lugar de “área de superficie”, “temperatura cruel” en lugar de “temperatura media”, “ácido amino corrosivo” en lugar de “aminoácido”, o “aparatos brillantes” en lugar de “dispositivos inteligentes” son ejemplos documentados. El fenómeno no se limita a las ciencias naturales: Teixeira da Silva (2025) ha identificado tortured phrases propias de la literatura sobre inteligencia artificial —como “organización cerebral convolucional” en lugar de “red neuronal convolucional”—, señalando que el uso no declarado de herramientas de paráfrasis automática constituye en sí mismo una infracción ética, independientemente de su vínculo con paper mills.
El Problematic Paper Screener,[1] desarrollado por Guillaume Cabanac (Universidad de Toulouse), rastrea estas frases en los 130 millones de artículos de la base de datos Dimensions. Para septiembre de 2025, el sistema había identificado más de 7.500 tortured phrases distintas y marcado más de 15.000 artículos sospechosos, aunque solo 2.760 habían sido retractados en esa fecha. El término más frecuente —”región superficial” por “área de superficie”— había aparecido en 42.500 artículos publicados.
En este blog hay una entrada dedicada a este tema que puede consultar.
Manipulación editorial
Las tácticas han evolucionado hacia formas más sofisticadas. Una investigación conjunta de Science y Retraction Watch identificó en 2024 a más de 30 editores de revistas reputadas presuntamente involucrados en esquemas de soborno por parte de paper mills, con pagos de hasta 20.000 dólares por artículo aceptado. El caso más notable del período reciente fue el de Hindawi/Wiley, que retiró miles de artículos de números especiales con revisión por pares comprometida. Wittau y Seifert (2024), en una revisión sistemática de fuentes e instrumentos disponibles para combatir los artículos falsos, documentan que Naunyn-Schmiedeberg’s Archives of Pharmacology fue una de las primeras revistas en adoptar una política de retractación sistemática; su experiencia subraya que ninguna disciplina ni rango de factor de impacto es inmune a la infiltración de paper mills.
El rol de la inteligencia artificial
La llegada de los grandes modelos de lenguaje (LLMs) como ChatGPT ha transformado el panorama. Los paper mills ahora pueden generar texto convincente a escala industrial, eludiendo las herramientas de detección de plagio diseñadas para métodos más antiguos. Parker et al. (2024), en Journal of Clinical Epidemiology, documentan la forma en que las fábricas “están aprendiendo constantemente de sus errores y haciendo uso de nuevas tecnologías, incluidas las herramientas de IA, para generar imágenes y texto falsos más difíciles de detectar”.
El impacto se mide en datos concretos: en 2023, aproximadamente uno de cada 2.828 artículos biomédicos contenía al menos una referencia inexistente; para principios de 2026, la cifra había escalado a uno de cada 277. Un incremento de más de diez veces en tres años.
El desafío para editores y revistas
Los paper mills explotan varias debilidades estructurales del sistema de publicación académica:
Revistas insuficientemente dotadas. Muchos editores de sección carecen de formación específica en detección de fraude o de herramientas de apoyo institucional.
Incentivos comerciales. Las revistas de acceso abierto con modelo de cobro por publicación (APC) tienen presiones económicas que pueden dificultar rechazos agresivos.
Fragmentación del ecosistema. Hasta recientemente, los editores no tenían forma de saber si un manuscrito ya había sido enviado simultáneamente a otra revista. El STM Integrity Hub lanzó en 2025 un sistema de detección de envíos duplicados entre múltiples editores; los editores que lo utilizan estiman que alrededor del 50 % de los envíos duplicados detectados proceden de paper mills.
Indexación como vector de legitimación. Los paper mills dirigen sus artículos principalmente a revistas indexadas en Web of Science o Scopus, porque eso es lo que valoran sus clientes. Desde enero de 2018 hasta marzo de 2024, el número de revistas en el catálogo de la operación ARDA —un paper mill estudiado en profundidad— pasó de 14 a 86 títulos.
Respuestas del ecosistema editorial
La comunidad científica y los organismos de gobernanza no han permanecido pasivos, generando distintas directrices e iniciativas. A continuación, enumeramos algunas:
- COPE. En septiembre de 2025, el Comité de Ética en la Publicación actualizó sus directrices de retractación, incorporando por primera vez protocolos explícitos para casos de paper mills y reconociendo que el “aumento significativo de retractaciones” se debe en gran medida a “problemas sistémicos en el proceso de revisión por pares, como los paper mills“.
- Retraction Watch / Crossref. La base de datos de Retraction Watch, ahora integrada en la infraestructura de Crossref, ofrece además el Hijacked Journal Checker, una herramienta para detectar revistas secuestradas que duplican el nombre o el ISSN de publicaciones legítimas. El recurso se actualiza periódicamente y puede consultarse en línea por título, dominio o ISSN.
- Problematic Paper Screener. La herramienta de Cabanac opera como iniciativa de crowdsourcing: detecta automáticamente tortured phrases y otros indicadores de fraude, y publica los casos en una hoja de cálculo abierta para revisión manual por una red de investigadores voluntarios.
- United2Act. En noviembre de 2024, COPE publicó a través de este grupo de trabajo un consenso de expertos que llamó a investigar con mayor profundidad el impacto real de los paper mills, reconociendo que la evidencia disponible sigue siendo principalmente anecdótica.
Implicaciones para la producción editorial
Para quienes trabajamos en el área de la producción editorial, los paper mills no son un problema abstracto. Algunos indicadores que deben activar la alerta durante la revisión de manuscritos o en el proceso de maquetación incluyen:
- Frases técnicas inusuales o absurdas en el cuerpo del texto (posibles tortured phrases).
- Referencias con DOI que no resuelven a ningún artículo real, o que corresponden a trabajos retractados.
- Inconsistencias entre los datos reportados en el texto, las tablas y las figuras.
- Afiliaciones institucionales de autores que no pueden verificarse.
- Autoría en cascada con autores de hospitales o instituciones sin trayectoria publicadora previa.
- Ausencia de ORCID o identificadores verificables para todos los autores.
- Imágenes de figuras con manipulaciones evidentes o con bloques visuales repetidos entre artículos.
La revisión sistemática de estos indicadores no sustituye a la decisión editorial, pero sí proporciona señales tempranas que pueden derivarse al comité de ética antes de que un artículo problemático llegue a publicarse.
Perspectivas
Un investigador de Northwestern University advirtió en 2025 que, si la tendencia continúa, en menos de una década podría ser imposible distinguir la literatura científica legítima de la fraudulenta a simple vista. La predicción no es apocalíptica: es una extrapolación de datos observados.
La respuesta al problema deberá ser sistémica. Mientras las instituciones sigan midiendo el mérito académico exclusivamente en función del número de publicaciones indexadas, la demanda de los servicios de los paper mills no disminuirá. La reforma de los sistemas de evaluación, la adopción universal de identificadores verificables (ORCID, ROR), la transparencia en los datos de investigación (ciencia abierta) y la cooperación interinstitucional en la detección de fraude son condiciones necesarias, aunque no suficientes, para recuperar la confianza en el sistema de publicación académica.
Referencias
Abalkina, A., Aquarius, R., Bik, E., Bimler, D., Bishop, D., Byrne, J., Cabanac, G., Day, A., Labbé, C., & Wise, N. (2025). ‘Stamp out paper mills’ — science sleuths on how to fight fake research. Nature, 637(8048), 1047–1050. https://doi.org/10.1038/d41586-025-00212-1
COPE. (2025, septiembre). New COPE retraction guidelines address paper mills, third parties, and more. Retraction Watch. https://retractionwatch.com/2025/09/04/new-cope-retraction-guidelines-address-paper-mills-third-parties-and-more/
García-Lara, S., y Díaz Gómez, J. L. (2026, febrero 4). ¿Hay una crisis de confianza en los artículos científicos? TecScience. https://tecscience.tec.mx/es/educacion-y-humanismo/crisis-de-confianza-en-los-articulos-cientificos/
Parker, L., Boughton, S., Bero, L., yByrne, J. A. (2024). Paper mill challenges: Past, present, and future. Journal of Clinical Epidemiology, 176, 111549. https://doi.org/10.1016/j.jclinepi.2024.111549
Tang, G., y Cai, H. (2025). Citation contamination by paper mill articles in systematic reviews of the life sciences. JAMA Network Open, 8. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2025.15160
Teixeira da Silva, J. A. (2025). ‘Tortured phrases’ in artificial intelligence (AI) literature: educational appraisal. Journal of Electrical Systems and Information Technology, 12, 38. https://doi.org/10.1186/s43067-025-00219-8
Wittau, J., y Seifert, R. (2024). How to fight fake papers: a review on important information sources and steps towards solution of the problem. Naunyn-Schmiedeberg’s archives of pharmacology, 397(12), 9281–9294. https://doi.org/10.1007/s00210-024-03272-8* Este artículo fue elaborado a partir de fuentes primarias y secundarias actualizadas a junio de 2026. Los datos y referencias pueden estar sujetos a actualización conforme avanza la investigación sobre integridad científica.
[1] Puede consultarse más información en: https://www.irit.fr/~Guillaume.Cabanac/problematic-paper-screener/

Juliana Jurado. Socióloga, egresada de la Universidad de Antioquia (Medellín). Colaboradora de Journals & Authors del Área de Servicios Editoriales. Correo electrónico: asistente@jasolutions.com.co
