Index or perish. Dónde se juega realmente la calidad de una revista científica
Durante décadas, la presión sobre los investigadores para que publiquen se resumió en el aforismo publish or perish. Sin embargo, pocas veces nos hemos detenido a analizar que también recae una presión similar sobre los editores. En su caso, lo justo sería nombrarla como: index or perish.
Moosa (2018) señala que el aforismo sintetiza muy bien una condición indispensable en la carrera académica: publicar de manera constante y acelerada en revistas especializadas se convirtió en un requisito para acceder, ascender e incluso conservar un puesto académico, así como para ser considerado exitoso en el ámbito universitario. En otras palabras, el destino profesional de cualquier investigador depende, en gran medida, del éxito que logre en términos de visibilidad e impacto en la publicación de sus trabajos de investigación.
Por su parte, para un editor la indexación de su revista también puede ser decisiva por razones concretas: facilita el acceso a fondos institucionales, incrementa la llegada de manuscritos, mejora la circulación internacional de los contenidos y refuerza el posicionamiento de la institución en sistemas nacionales de evaluación. Pero el problema no reside en buscar calidad editorial ni mayor visibilidad, sino en que la indexación se convierta en el único fin de la revista: una meta que termina sustituyendo la construcción de procesos editoriales sólidos, la atención a una comunidad académica específica y la sostenibilidad del propio proyecto.
Los criterios no son la revista
Los índices evalúan dimensiones observables: periodicidad, calidad del proceso de revisión por pares, transparencia de las políticas editoriales, metadatos, ética editorial y, en algunos casos, indicadores bibliométricos. No obstante, cumplir con esos criterios no equivale necesariamente a tener un sistema editorial robusto. La adhesión formal a un estándar puede coexistir con prácticas frágiles, incoherentes o incluso fraudulentas.
No es un problema meramente hipotético. Aunque Scopus y Web of Science aplican mecanismos de vigilancia, reevaluación y exclusión, se han documentado revistas con prácticas cuestionables que lograron ingresar o permanecer en estos índices. En sentido contrario, otras publicaciones realizan esfuerzos sostenidos de mejora editorial que no siempre se traducen en inclusión. La indexación, por tanto, no debe interpretarse como una prueba concluyente de calidad editorial: en algunos casos refleja la adecuación a requisitos externos; en otros, obedece a decisiones de política de cobertura o, simplemente, a cierta cuota de suerte.
Una revista alcanza dimensión global cuando logra visibilidad e ingresa en los circuitos internacionales de la ciencia y, al mismo tiempo, preserva su identidad, diversidad y compromiso con lo local. En este sentido, conviene recordar las palabras de Rafael Repiso en su discurso inaugural del 17.° CRECS realizado en la Universidad Tecnológica Equinoccial (Universidad UTE), el pasado 24 de septiembre: “La verdadera internacionalización en muchos casos no es más que la consecuencia lógica de escrutar con profundidad científica nuestra propia proximidad”.
La internacionalización, entendida de manera superficial, puede simularse. Por ejemplo, aceptando artículos de procedencia dudosa sin un escrutinio riguroso de autorías y afiliaciones; exhibiendo logos de bases de datos inexistentes o mal utilizadas; o declarando una revisión por pares doble ciego que nunca se realiza o se realiza mal. También ocurren fallas menos escandalosas, pero igualmente reveladoras: sistemas de gestión editorial mal configurados; formularios de conflicto de intereses aplicados únicamente a autores y no a revisores; uso de DOI con metadatos incompletos en Crossref; o políticas que no se corresponden con la práctica cotidiana del flujo editorial.
Estos ejemplos no siempre implican fraude deliberado. Con frecuencia expresan más bien una fragilidad estructural: equipos editoriales reducidos, sostenidos por trabajo voluntario, sin formación especializada, sin continuidad institucional y con escaso reconocimiento por la gestión editorial. La apuesta por la indexación no puede ignorar esa condición material.
Lo que realmente sostiene a una revista es su legitimidad
La legitimidad de una revista no se agota en su presencia en Scopus, Web of Science, Latindex, SciELO o Redalyc. Los equipos editoriales deberían partir de la idea de que una revista científica se construye, y se sostiene, en la consistencia entre lo que declara y lo que efectivamente hace. Aquí cuatro elementos resultan centrales:
- Un sistema real: las políticas editoriales bien estructuradas, establece criterios transparentes, pertinentes y justos que se corresponden con lo que ocurre en el flujo de trabajo.
- Una comunidad atendida: la revista responde a necesidades de una comunidad académica identificable.
- Un equipo capaz: la operación no depende de una sola persona, sino de un equipo editorial que toma decisiones colegiadas, con profesionalismo, evita las malas prácticas y es capaz de realizar acciones de corrección cuando se requieran.
- Apoyo institucional: que reconozca y de respaldo al trabajo de los equipos editoriales, mantenga un financiamiento estable y apoyo administrativo, jurídico y académico.
La indexación no debe ser la razón de ser
Cuando una revista es rechazada y entra en crisis, ello revela que toda su razón de ser estaba depositada exclusivamente en ese resultado. La legitimidad editorial exige mirar más allá de la indexación y responder adecuadamente a preguntas fundamentales como las siguientes: si la persona que ejerce la edición se retirara mañana, ¿el equipo tendría capacidad para publicar el próximo número?; si un evaluador solicitara evidencia del funcionamiento de la revisión por pares, ¿qué registros, flujos o documentos podría mostrar la revista?; ¿las políticas de ética, autoría, conflictos de interés y correcciones se aplican de manera verificable?
Si no existen respuestas claras, los equipos editoriales deben comprender que el trabajo no comienza con la postulación a un índice, sino con la construcción de políticas editoriales capaces de traducirse en acciones concretas y decisiones verificables. De lo contrario, la fórmula index or perish dejará de ser una advertencia sobre las debilidades en materia de visibilidad y se convertirá en una lógica que reduce la vida de una revista a un único resultado, olvidando las demás dimensiones que le dan sentido a las revistas científicas.
Coda
Esta fue la presentación que realizamos desde Journals & Authors el jueves 24 de septiembre, en el marco del 17.º Congreso Internacional sobre Revistas Científicas (CRECS).
Agradecemos a todas las personas que contribuyeron a la organización del CRECS y al 4.° Encuentro RERCIE; a la Universidad UTE por su acogida y, de manera especial, a Isabel Olea, Rafael Repiso, Tomàs Baiget, Gaby Villegas y a Rodrigo Sánchez.
Referencias
Moosa, I. A. (2018). Publish or perish: Perceived benefits versus unintended consequences. Edward Elgar Publishing.
Repiso, R. (2025, 24 de septiembre). Discurso inaugural del 17.º Congreso de Redes y Centros de Investigación en Comunicación (CRECS). Universidad Tecnológica Equinoccial, Quito.

Heiner Mercado Percia. Editor del blog de Journals & Authors. @heinermercado
