Ética, correcciones y retractaciones: transparencia en la comunicación científica
El seminario web “Correcciones y retractaciones”, organizado por Journals & Authors, reunió a editores, revisores, investigadores y profesionales del ámbito editorial interesados en fortalecer la integridad y transparencia de las publicaciones científicas. Se realizaron dos sesiones, la primera el 6 de noviembre y la segunda el 13 del mismo mes, en las que se abordaron los principios, procedimientos estandarizados propuestos por Organización Nacional de Estándares de Información (NISO) y algunos dilemas éticos asociados con las retractaciones y correcciones editoriales, temas cada vez más relevantes en la era de la inteligencia artificial y la ciencia abierta.
La apertura del evento estuvo a cargo de Heiner Mercado, editor y estudiante del doctorado de la Universidad Granada, y Laura Saldarriaga como moderadora. El seminario se planteó como un espacio formativo para editores, gestores editoriales, bibliotecarios, revisores e investigadores, actores clave en la comunicación científica.
Durante su intervención, Heiner Mercado explicó que la retractación es un mecanismo editorial esencial para corregir el registro científico y preservar la confianza de los lectores. Retractar un artículo no implica castigar a los autores, sino garantizar que el conocimiento disponible sea veraz y verificable.
Entre las causas más comunes de retractación, mencionó errores metodológicos graves, la manipulación de datos, el plagio, la autoría indebida y, más recientemente, el uso no declarado de herramientas de inteligencia artificial (IA). Insistió en que cada revista debe contar con una política editorial clara sobre el uso de IA, que especifique qué usos están permitidos. Por ejemplo, algunas publicaciones permiten emplear IA como asistente de redacción o traductor, pero prohíben su uso para generar datos, imágenes o resultados de investigación.
Aclarar conceptos: erratas, errores y controversias científicas
Una parte importante de la sesión se dedicó a aclarar términos que suelen confundirse en la práctica editorial, pero que tienen implicaciones distintas en la gestión de la integridad científica. Menciono aquí algunos:
- Fe de erratas: se publica cuando se detectan errores menores —de digitación, nombres, afiliaciones o detalles formales— que no alteran el contenido ni las conclusiones del artículo. La corrección debe registrarse en la plataforma OJS, en el PDF del artículo y en los metadatos, garantizando la transparencia ante los lectores y las bases de datos.
- Fe de errores: se utiliza para enmendar errores más sustanciales —por ejemplo, en datos o tablas—, pero que no comprometen la validez general del estudio. Este tipo de corrección requiere una breve nota editorial que explique la naturaleza del error y la modificación realizada.
- Controversias científicas: se refieren a discrepancias entre grupos de investigación sobre la interpretación de los resultados o el enfoque teórico de un estudio. En estos casos, explicó Mercado, no se justifica una retractación, sino el fomento del debate académico y la publicación de respuestas o comentarios.
Aclarar estos conceptos ayuda a los editores a distinguir entre errores corregibles y faltas que requieren medidas más drásticas, como la retractación, reservada para casos de fraude, manipulación o incumplimiento deliberado de normas éticas.
Sobre los llamados “errores honestos”, el experto indicó que estos se refieren a equivocaciones no intencionales, que no alteran la validez del estudio. En estos casos, basta una corrección editorial.
La responsabilidad de los editores
Otro tema central del webinar fue el papel del editor en los procesos de corrección y retractación. Ante un caso planteado por una asistente —en el que dos editoriales académicas publicaron un artículo rechazado por los pares y sin que la autora respondiera a las correcciones—, Mercado fue contundente: “Si se publica un artículo que no cumplió con la revisión por pares o se ignoraron las recomendaciones de los evaluadores, lo que corresponde es la retractación”.
La revisión por pares, recordó, es el principal mecanismo de control de calidad en la publicación científica, consolidado por muchos años de práctica editorial. Ignorar este proceso compromete la fiabilidad de los resultados y la reputación de la revista. Precisamente, para salvaguardar la fiabilidad y la reputación de la revista, el editor en jefe es quien debe tomar la decisión de retractar uno o varios artículos en los que se evidencien serios problemas de mala conducta, aun cuando la publicación haya sido gestionada por editores invitados y haya pasado por todos los controles de calidad editorial.
Procedimiento para hacer correcciones, retractaciones, eliminaciones y publicar avisos de expresiones de preocupación
La segunda sesión del seminario web profundizó en los desafíos actuales de la transparencia editorial y los procedimientos para el manejo responsable de las corecciones y retractaciones . En esta ocasión, el invitado fue Andrés Guzmán, filósofo y magíster en sociología, profesor de la Universidad de Antioquia y editor del Fondo Editorial de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la institución. Su experiencia permitió abordar el tema desde una perspectiva crítica, rigurosa y situada en los estándares internacionales de la edición académica definidos, recientemente, por la Organización Nacional de Estándares de Información (NISO) en el documento NISO RP-45-2024, Communication of Retractions, Removals, and Expressions of Concern (CREC).
La sesión también destacó la importancia de que los equipos editoriales cuenten con procedimientos claros, capacidad técnica y una comprensión profunda de su rol: no castigar. Así pues, cuando una revista reúne pruebas para una corrección, retractación, eliminación o expresión de preocupación, se deben tomar medidas concretas que permitan proteger la fiabilidad del registro científico. Para ello es necesario realizar acciones específicas en los sistemas de gestión editorial (como Open Journal Systems), repositorios internos o índices para comunicar los avisos respectivos y explicar claramente las razones y las decisiones editoriales.
Qué se publica en una retractación y cómo debe integrarse al artículo
Andrés Guzmán también enfatizó que uno de los problemas más recurrentes en la práctica editorial ocurre cuando una revista emite un aviso de retractación, pero el artículo original desaparece del sitio web o es eliminado del PDF, impidiendo al lector verificar su contenido o la posibilidad de cotejar las partes problemáticas del artículo. Guzmán mostró un caso de una revista gestionada en OJS donde el DOI del aviso de retractación redirigía a un PDF vacío o inexistente. Este procedimiento —aunque se haga con buena intención— va en contra de las recomendaciones de NISO. Aquí la norma es clara: el lector debe poder acceder al texto original tal como fue publicado, acompañado de marcas visibles que indiquen que el artículo ha sido retractado.
Esto se logra mediante dos acciones fundamentales:
- Mantener el PDF original disponible, con marcas sobre el documento que indiquen “Artículo retractado”, ya sea como sello en páginas iniciales, encabezados específicos o marcas de agua.
- Conectar el aviso de retractación con el artículo mediante enlaces cruzados, DOI interrelacionados y notas en los metadatos del sistema editorial.
Este procedimiento permite asegurar la transparencia, facilita la revisión retrospectiva y evita que versiones previas circulen sin contexto en repositorios o bases de datos externas.
Preguntas frecuentes del seminario
1. En el caso de que se determine un error de contenido en un artículo, ¿cómo debe actuar un editor/a para corregir el texto en OJS y Crossmark?
Si el error no afecta la validez de los resultados, se debe publicar una nota de corrección (erratum o corrigendum) y actualizar los metadatos en OJS y Crossmark. Si el error altera las conclusiones, procede la retractación, manteniendo siempre el enlace entre la nota y el artículo original.
2. ¿Cuáles serían los errores honestos a enmendar o qué criterios debe tener en cuenta el editor?
Son errores no intencionados que no comprometen la validez del estudio, como omisiones menores o imprecisiones tipográficas. Si el error afecta la interpretación de los datos, se requiere una corrección formal; si pone en duda los resultados, una retractación.
3. ¿El editor está capacitado para identificar el plagio y revisar la integridad académica?
Debe contar con formación básica en ética editorial y apoyarse en herramientas de detección. Sin embargo, la revisión de integridad es una labor colectiva que involucra al equipo editorial, revisores y comités de ética. Otro aspecto a tener en cuenta es el apoyo institucional a la revista. Equipos jurídicos de las instituciones propietarias de las revistas deben acompañar y asistir a los editores en la definición y defensa de las políticas editoriales.
4. ¿Cuál es el proceso de reconocimiento de las editoriales universitarias frente al uso de IA?
Las editoriales universitarias deben definir lineamientos institucionales que orienten el uso ético de IA, promoviendo su declaración y restringiendo su aplicación a tareas auxiliares como lo han hecho ya muchas revistas en el mundo.
5. En la primera postulación de un artículo, el editor detecta uso de IA generativa por inconsistencias en citas y referencias. ¿Cómo debe consignarse esta información en el rechazo?
El rechazo debe señalar de manera objetiva las inconsistencias detectadas y advertir sobre la necesidad de declarar el uso de IA en futuras postulaciones, como parte del compromiso con la integridad académica. Para procedimientos que permitan dar respuesta a este y otros casos en los que el editor debe tomar una decisión, sugerimos consultar los distintos diagramas de flujo que dispone gratuitamente el Committee on Publication Ethics (COPE)
Conclusión
Las conferencias permitieron comprender que el proceso de retractación es una práctica editorial compleja que requiere rigor metodológico, respaldo documental y adhesión estricta a estándares internacionales. El objetivo fundamental no es penalizar, sino proteger el registro científico, garantizar la trazabilidad y ofrecer información clara al lector sobre la confiabilidad del contenido. En un ecosistema donde los errores y las malas prácticas pueden comprometer la credibilidad de una revista, seguir procedimientos sólidos es indispensable para mantener la integridad y la confianza de la comunidad académica.

Laura Saldarriaga. Diseñadora Gráfica | Unidad de Comunicaciones de Journals & Authors.
